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Definición

La cualidad fundamental de la conciencia y la experiencia subjetiva, explorada en las tradiciones espirituales como el sustrato de toda la realidad y en la ciencia como el 'problema difícil' de explicar cómo los procesos físicos dan lugar a la experiencia interior.

Explicación detallada

La conciencia es a la vez lo más íntimo y lo más misterioso que existe. Es lo que hace posible la experiencia: esa cualidad de conocer que permite a un ser percibir, sentir, pensar y estar presente. Sin ella, el universo entero podría no existir, porque no habría nadie para experimentarlo. Las tradiciones espirituales tienden a considerar la conciencia como algo primario, no producido por el cerebro sino como el sustrato fundamental del que surge toda la realidad. El concepto hindú de Brahman, la naturaleza de Buda en Buddhism, y el 'fondo del ser' del misticismo cristiano apuntan todos a la conciencia como realidad última, con el mundo físico como su expresión. La ciencia convencional, en cambio, la trata como una propiedad emergente de la actividad neuronal compleja. La brecha entre ambas visiones —conocida como el 'problema difícil de la conciencia'— sigue siendo una de las preguntas sin respuesta más profundas de la filosofía y la ciencia. Algunos investigadores, como los que estudian el panpsiquismo, están buscando un punto intermedio.

Historia y orígenes

La palabra inglesa 'consciousness' viene del latín *conscientia*, que significa conocimiento compartido o conciencia moral — *con-* (junto) + *scire* (conocer). Entró en el uso filosófico en el siglo XVII, sobre todo a través de René Descartes, cuyas *Meditations on First Philosophy* de 1641 convirtieron al sujeto pensante en el fundamento del conocimiento. John Locke afinó el concepto en 1689, usando 'consciousness' en *An Essay Concerning Human Understanding* para vincular la identidad personal a la autoconciencia continua. En paralelo, las tradiciones filosóficas indias llevaban siglos cartografiando un terreno similar: las Upanishads (aproximadamente entre el 800 y el 200 a. C.) emplean *chit* (conciencia pura) como una de las tres cualidades fundamentales de la realidad última en el pensamiento hindú, algo completamente distinto de los relatos budistas sobre la conciencia en el Canon Pali.

Consejos prácticos

Prueba una meditación de conciencia simple: siéntate en silencio y observa que eres consciente. No consciente de algo concreto, sino simplemente consciente. Esa conciencia pura es la conciencia en sí misma. A lo largo del día, para de vez en cuando y nota esa cualidad de 'testigo' que hay detrás de todas tus experiencias. Esto desplaza la identificación del contenido —pensamientos, emociones— hacia la conciencia que los contiene.