Volver a Meditación y Atención Plena

Definición

Práctica espiritual y física originaria de la India antigua, orientada a unir cuerpo, mente y espíritu.

Explicación detallada

El Yoga abarca distintos caminos: posturas físicas (*asana*), control de la respiración (*pranayama*), meditación y principios éticos. Su objetivo último es la autorrealización y la unión con lo divino. En Occidente se ha popularizado sobre todo como práctica física, pero el Yoga tradicional es un sistema espiritual completo cuyo propósito es preparar el cuerpo y la mente para la meditación y estados de conciencia más elevados. Hay ramas muy distintas entre sí — el Yoga devocional (*bhakti*), el del conocimiento (*jnana*) o el de la acción desinteresada (*karma yoga*) — y todas forman parte del mismo sistema, aunque en los gimnasios occidentales rara vez se mencionen.

Historia y orígenes

La palabra viene del sánscrito *yuj*, que significa uncir o unir. Su aparición escrita más antigua está en el *Rigveda*, una recopilación de himnos védicos compuesta aproximadamente entre 1500 y 1200 a. C., donde la raíz aparece tanto en el sentido literal de enganchar caballos como en el más abstracto de disciplinar la mente. El sistema tomó forma clara en los *Yoga Sutras* de Patanjali, compilados hacia el año 400 d. C., que establecieron el camino de ocho ramas que todavía se cita hoy. Más adelante, las tradiciones Tántrica y Hatha lo desarrollaron en otra dirección: el *Hatha Yoga Pradipika*, escrito en la India del siglo XV, centró la práctica en las posturas físicas y la respiración. A Occidente llegó a finales del siglo XIX principalmente a través de Swami Vivekananda, que lo presentó al público estadounidense en el Parlamento de las Religiones del Mundo celebrado en Chicago en 1893.

Consejos prácticos

Si empiezas desde cero, olvídate de buscar la app perfecta y empieza con algo estructurado. El canal de YouTube de Adriene Mishler (*Yoga With Adriene*) tiene series para principiantes que construyen una base real en lugar de encadenar posturas sin más. Para leer, *Light on Yoga* de B.K.S. Iyengar es la referencia clásica — densa, pero vale la pena tenerla. Si te interesa tanto la parte filosófica como la física, *The Yoga Tradition* de Georg Feuerstein cubre el panorama completo. Veinte minutos tres veces por semana funcionan mejor que una clase de noventa minutos que acabas saltándote. Elige un estilo — Hatha si prefieres un ritmo más pausado, Vinyasa si quieres fluidez — y quédate con él el tiempo suficiente para notar la diferencia.