Volver a Meditación y Atención Plena

Definición

El Om Chanting es la repetición vocal o mental de la sílaba 'Om' (también escrita 'Aum') como práctica meditativa. Arraigado en las tradiciones hindú y yóguica, el Om recibe el nombre de *pranava* — el sonido primordial del que se dice surge la creación. Funciona como un *mantra* semilla: una sola sílaba que sirve para anclar la atención, calmar el sistema nervioso y marcar el inicio o el cierre de una práctica ritual.

Explicación detallada

Cuando se canta en voz alta, el Om se sostiene normalmente a través de tres componentes fonéticos — A, U, M — seguidos de silencio. Cada fase tiene una resonancia distinta: la A vibra en el pecho, la U sube hacia la garganta y la M se cierra en los labios con un zumbido que se extiende hasta el cráneo. El silencio tras la M se considera igual de importante que el sonido en sí. En la práctica hindú, el Om abre y cierra la oración, la recitación de *mantras* y las secuencias de *asanas*. En el Buddhism tibetano, encabeza el *mantra* de seis sílabas Om Mani Padme Hum. Investigaciones sobre meditación con *mantra* — entre ellas estudios publicados en el *International Journal of Yoga* — muestran que el Om sostenido activa el nervio vago y reduce la activación del sistema nervioso autónomo. No es una práctica de visualización ni un ejercicio respiratorio: el sonido en sí es el objeto de atención.

Historia y orígenes

La sílaba Om aparece en la *Mandukya Upanishad*, una de las principales Upanishads, que los especialistas datan aproximadamente entre los siglos VI y VIII a. C. El texto se abre con 'Om ity etat sarvam' — 'Om, todo esto es' — y mapea los tres fonemas de la sílaba sobre cuatro estados de conciencia: vigilia, sueño con sueños, sueño profundo y *turiya* (conciencia pura). La etimología del término *pranava* es debatida, pero una interpretación lo deriva de *pra-* ('antes') + *nava* ('nuevo'), sugiriendo algo que precede a todo habla articulada. El Om aparece también a lo largo del Rig Veda y en los *Yoga Sutras* de Patanjali (hacia el año 400 d. C.), donde Patanjali lo identifica como el designador de Ishvara, lo divino. Ya en el siglo XX, el programa de Meditación Trascendental de Maharishi Mahesh Yogi, lanzado en 1958, llevó la práctica con *mantra* — incluidos los derivados del Om — a audiencias occidentales a gran escala.

Consejos prácticos

Empieza con cinco minutos: siéntate erguido, inspira profundo y al exhalar canta un Om lento y prolongado — unos tres segundos en la A-U, dos en la M, y luego mantén el silencio antes del siguiente aliento. Repítelo entre seis y diez veces. No hace falta que ajustes ningún tono concreto. Para una introducción estructurada, *The Yoga of Sound* (2004) de Russill Paul cubre las dimensiones fonéticas y meditativas de forma práctica. *Beginning Mindfulness* (2004) de Andrew Weiss también aborda la práctica basada en el sonido para practicantes occidentales. La app Insight Timer tiene cientos de sesiones guiadas de Om Chanting, incluidas sesiones individuales cronometradas si prefieres practicar sin instrucción.