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Toque Terapéutico

Energía y Sanación

Definición

Modalidad de sanación energética de origen enfermero desarrollada por Dolores Krieger y Dora Kunz, en la que el practicante detecta y reequilibra el campo energético del paciente mediante movimientos de manos cerca del cuerpo —sin tocarlo— a una distancia de entre cinco y quince centímetros.

Explicación detallada

El Therapeutic Touch (TT) se diseñó específicamente para entornos sanitarios, lo que lo convierte en una de las formas de sanación energética más practicadas y estudiadas dentro de la medicina. El proceso sigue cuatro fases: centramiento (el practicante alcanza un estado de calma y concentración), evaluación (recorre el campo energético con las manos para detectar desequilibrios, que suelen percibirse como diferencias de temperatura, hormigueo o presión), intervención (disuelve las zonas de congestión y dirige energía hacia las áreas deficitarias) y reevaluación (comprueba si el campo ha mejorado). Se han realizado más de cien estudios sobre sus efectos. Los resultados más consistentes apuntan a reducción de la ansiedad, disminución del dolor, menor necesidad de analgésicos, cicatrización más rápida de heridas y mejoras en indicadores fisiológicos como los niveles de hemoglobina y ciertos marcadores inmunitarios. El TT se practica en hospitales de toda Norteamérica y forma parte del currículo de varios programas de enfermería.

Historia y orígenes

El Therapeutic Touch fue desarrollado en 1972 por Dolores Krieger, enfermera y doctora (1921–2018), profesora de enfermería en la Universidad de Nueva York, junto con Dora Kunz (1904–1999), presidenta de la Sociedad Teosófica de América y clarividente autodeclarada. El texto fundacional es *The Therapeutic Touch: How to Use Your Hands to Help or to Heal* (1979), de Krieger; la técnica se incorporó al plan de estudios de enfermería de la NYU y desde allí se extendió a otros programas universitarios en Estados Unidos. El organismo profesional de referencia es la Nurse Healers-Professional Associates International, hoy Therapeutic Touch International Association, fundada en 1977. El estudio escéptico más citado es el de Emily Rosa (1996), realizado cuando tenía nueve años y publicado en *JAMA* en 1998 (Rosa, Rosa, Sarner y Barrett): evaluó a 21 practicantes experimentados de TT para comprobar si podían detectar un campo energético humano a través de una pantalla; el resultado fue un 44% de aciertos, sin diferencia estadística respecto al azar. Las revisiones Cochrane (O'Mathuna, 2016) encontraron evidencia de baja calidad y beneficio limitado más allá del efecto placebo.

Consejos prácticos

Si eres profesional sanitario y te planteas formarte, la Therapeutic Touch International Association (TTIA) mantiene un listado actualizado de cursos acreditados y criterios de certificación. Antes de comprometerte con la técnica, lee tanto el texto fundacional —*The Therapeutic Touch* de Dolores Krieger (1979)— como el estudio crítico de Rosa et al. (*JAMA*, 1998); conocer la crítica es imprescindible para una práctica clínica honesta. El TT está indicado como intervención complementaria orientada a la relajación, no como sustituto del diagnóstico médico ni del tratamiento de enfermedades graves; esa es también la posición oficial de la TTIA. Para uso personal sin fines clínicos, los ejercicios de centramiento y enraizamiento del libro de Krieger funcionan por sí solos y tienen mucho en común con la práctica general de mindfulness.