Volver a Tarot y Adivinación

Lectura del Tarot

Tarot y Adivinación

Definición

Una sesión de adivinación en la que se sacan cartas del tarot y se interpretan para ofrecer orientación y perspectiva sobre las preguntas, la situación o el camino de vida de quien consulta.

Explicación detallada

Una tirada de tarot sigue tres fases bien diferenciadas. Primero, quien consulta formula una pregunta — la especificidad importa más que la extensión, y las preguntas abiertas ('qué necesito saber sobre X') dan lecturas más aprovechables que las de sí o no. Segundo, el lector o la persona consultante baraja el mazo y coloca las cartas en una tirada: un esquema posicional que asigna un rol interpretativo concreto a cada carta. Tercero, el lector interpreta cada carta combinando su significado simbólico estándar, la posición que ocupa, la relación con las cartas adyacentes y, en la práctica contemporánea habitual, la respuesta intuitiva directa a la imagen. El enfoque interpretativo varía según el lector. Las lecturas de corte psicológico se apoyan en los arquetipos junguianos — *Jung and Tarot* de Sallie Nichols (1980) es la referencia estándar en esa línea. Las lecturas esotéricas parten de las correspondencias cabalísticas de la Golden Dawn recogidas en *The Golden Dawn* de Israel Regardie (1937). Las lecturas intuitivas priorizan la respuesta directa a la imagen, como desarrolla Mary K. Greer en *21 Ways to Read a Tarot Card* (2006). Cada enfoque produce lecturas distintas pero internamente coherentes del mismo reparto de cartas.

Historia y orígenes

El tarot como juego de cartas se remonta a la Italia septentrional de mediados del siglo XV — los mazos de *trionfi* y *tarocchi*, documentados desde hacia 1440 en Milán y Ferrara. El uso adivinatorio llegó mucho después: Antoine Court de Gébelin introdujo en *Le Monde primitif* (1781) la teoría, hoy desacreditada, del origen egipcio, y Etteilla (Jean-Baptiste Alliette) publicó el primer manual adivinatorio sistemático, *Manière de se récréer avec le jeu de cartes nommées tarots* (1783). La Hermetic Order of the Golden Dawn (fundada en 1888) sistematizó las correspondencias cabalísticas; el *Rider-Waite Tarot* de A. E. Waite y Pamela Colman Smith (1909) estableció el sistema visual hoy dominante, y el *Thoth Tarot* de Aleister Crowley y Lady Frieda Harris (1944) se convirtió en la principal alternativa esotérica. El resurgimiento del siglo XX vino impulsado por *The Tarot Revealed* de Eden Gray (1960) y *Seventy-Eight Degrees of Wisdom* de Rachel Pollack (1980), que sigue siendo la referencia interpretativa contemporánea más citada. *Tarot for Your Self* de Mary K. Greer (1984) consolidó la tradición de la lectura intuitiva y personal.

Consejos prácticos

Empieza con un solo mazo — el *Rider-Waite-Smith* y sus numerosas variantes es el estándar para aprender, porque su iconografía lleva más de un siglo siendo la referencia visual del tarot. Lee para ti a diario durante varios meses antes de leer para otras personas. Usa tiradas sencillas de tres cartas (pasado/presente/futuro, situación/acción/resultado) antes de intentar la Cruz Celta. *Seventy-Eight Degrees of Wisdom* de Rachel Pollack (1980) es la referencia interpretativa de cabecera; *21 Ways to Read a Tarot Card* de Mary K. Greer (2006) ofrece veintiún enfoques de lectura independientes que funcionan muy bien como ejercicios de práctica sistemática. Anota cada tirada que hagas — fecha, pregunta, cartas, tu interpretación y lo que acabó ocurriendo. Tres meses de diario constante enseñan más que cualquier libro.