Volver a Fenómenos Paranormales

Definición

El espíritu o la energía de una persona fallecida que sigue siendo perceptible en el mundo físico, ya sea en forma de apariciones visuales, sonidos, cambios de temperatura u otros fenómenos sensoriales.

Explicación detallada

Los fantasmas son uno de los fenómenos paranormales más documentados en todo el mundo. Encuestas realizadas en EE. UU. (Pew, 2009) y en el Reino Unido (YouGov, 2014) muestran que entre el 30 y el 40 % de los encuestados afirma haber vivido o presenciado algo que atribuye a un fantasma. Los relatos van desde lo sutil —zonas frías, ruidos inexplicables, una presencia que se siente pero no se ve— hasta lo más llamativo: apariciones completas, objetos que se mueven o lo que parece una comunicación directa. Las explicaciones propuestas se agrupan en tres grandes categorías. La *hipótesis de la supervivencia* sostiene que la conciencia persiste tras la muerte y puede percibirse en ciertas condiciones; no tiene respaldo experimental, pero sigue presente en marcos espiritistas y en muchas tradiciones religiosas. La *hipótesis de la cinta de piedra* (T.C. Lethbridge, 1961) propone que los eventos de gran carga emocional quedan impresos en el entorno físico y se 'reproducen'; tampoco tiene base física, pero es la explicación habitual para las llamadas apariciones residuales, que se repiten sin interactuar. Las explicaciones ambientales y psicológicas —infrasonidos por debajo de 20 Hz (experimentos de Vic Tandy en Coventry, 1998), exposición a campos electromagnéticos (el trabajo de Michael Persinger con el 'casco de Dios'), parálisis del sueño, percepciones erróneas relacionadas con el duelo o intoxicación por monóxido de carbono— dan cuenta de la mayoría de los casos que se investigan con rigor. La distinción clásica entre apariciones *residuales* (la misma escena se repite sin conciencia propia) e *inteligentes* (la entidad parece responder) apunta a que bajo una misma palabra se agrupan fenómenos bastante distintos.

Historia y orígenes

Los relatos de encuentros con fantasmas aparecen en los textos más antiguos que conservamos. La *Epopeya de Gilgamesh* (versión babilónica estándar compilada hacia 1200 a. C. a partir de materiales sumerios anteriores, c. 2100 a. C.) termina con el fantasma de Enkidu emergiendo por un agujero en la tierra para hablar con Gilgamesh. La *Odisea* de Homero (canto XI, c. siglo VIII a. C.) describe cómo Odiseo convoca a los muertos en la *nekyia*. El senador romano Plinio el Joven escribió un relato de casa encantada perfectamente articulado en sus *Cartas* (7.27, c. 100 d. C.), ambientado en una casa de Atenas. En la Europa medieval, historias de aparecidos fueron recopiladas en obras como la *Otia Imperialia* de Gervasio de Tilbury (c. 1211). La *Phantasms of the Living* de la Society for Psychical Research (Gurney, Myers, Podmore, 1886) —más de 700 casos de primera mano— fue el primer estudio empírico sistemático moderno sobre el tema. La parapsicología contemporánea continúa a través del Rhine Research Center (fundado en 1962) y la Parapsychological Association (fundada en 1957).

Consejos prácticos

Si crees que estás viviendo una experiencia de este tipo, descarta primero las causas naturales, y en este orden: monóxido de carbono (instala un detector — esto puede salvarte la vida, ya que la intoxicación por CO provoca alucinaciones auditivas y visuales); corrientes de aire y asentamiento estructural del edificio; infrasonidos generados por ventiladores, aires acondicionados o fuentes industriales cercanas; campos electromagnéticos de instalaciones eléctricas antiguas; animales o roedores. Lleva un registro escrito de los incidentes con fecha, hora, lugar, condiciones meteorológicas, qué estabas haciendo en la hora anterior y si había testigos. Afronta la situación con curiosidad, no con miedo — el miedo amplifica la percepción errónea. Si quieres intentar algún tipo de comunicación, dirigirte verbalmente en voz alta es más seguro que usar tableros de espíritus (Ouija), que, independientemente de su estatus metafísico, producen de forma consistente respuestas ideomotoras que se sienten como contacto externo y pueden resultar perturbadoras. *ESP, Hauntings and Poltergeists* de Loyd Auerbach (1986) es una referencia sólida y bien fundamentada.